Es uno de los temas que más dudas genera a los padres: ¿es seguro el flúor en niños? ¿Cuándo hay que empezar a usarlo? La evidencia es clara: bien dosificado, es una de las herramientas más eficaces para prevenir las caries infantiles. Te explicamos cómo actúa y cuándo es necesario.
¿Cómo ayuda el flúor a prevenir las caries?
El flúor fortalece el esmalte y lo hace más resistente a los ácidos que producen las bacterias. Además, favorece la remineralización: repara las zonas del diente que han empezado a debilitarse, antes de que se forme una cavidad. Su acción principal es tópica, es decir, actúa al estar en contacto con los dientes.
Flúor en niños: ¿cuándo es necesario?
En la mayoría de los casos, basta con cepillarse con pasta dental fluorada desde que sale el primer diente. Lo importante es ajustar la cantidad a la edad:
- Hasta los 3 años: una cantidad del tamaño de un grano de arroz.
- De 3 a 6 años: una cantidad del tamaño de un guisante.
- A partir de los 6 años: una cantidad similar a la de un adulto.
Cuándo se recomienda un refuerzo
El odontólogo puede indicar aplicaciones profesionales de barniz de flúor cuando hay más riesgo de caries: antecedentes de caries, mala higiene, dieta rica en azúcares, aparatos de ortodoncia o esmalte debilitado. Los suplementos orales solo se usan con indicación profesional.
¿Es seguro? El riesgo del exceso
El exceso de flúor en niños durante la formación de los dientes puede causar fluorosis, unas manchas blancas en el esmalte. Por eso es importante:
- Supervisar el cepillado hasta que el niño sepa escupir.
- Usar la cantidad correcta de pasta.
- Guardar los dentífricos fuera de su alcance.
Si quieres saber más sobre el cuidado dental de los más pequeños, visita nuestra sección de Odontopediatría.
¿Tienes dudas sobre el flúor para tu hijo?
Cada niño tiene un riesgo de caries distinto, y lo mejor es valorarlo en consulta. Pide cita en Clínica Dental Integra y te orientamos sobre la mejor pauta de prevención.